Artrosis de los dedos: Causas, síntomas y tratamiento

La artrosis de los dedos es una enfermedad degenerativa que afecta a las articulaciones de los dedos de las manos. Se trata del cuadro de artrosis más frecuente en la mano. Esta enfermedad puede ser muy dolorosa y limitante para las personas que la padecen. Hoy, hablaremos sobre las causas, síntomas y tratamiento de la artrosis de los dedos.

Causas de la artrosis de los dedos

La artrosis de los dedos, al igual que en cualquier otra articulación, se produce cuando el cartílago que recubre las articulaciones de los dedos se desgasta. Este desgaste puede ser causado por el envejecimiento natural, lesiones repetitivas por sobrecarga o traumatismos en las manos. Además, la artrosis de los dedos también puede ser hereditaria, provocando cierta predisposición padecerla.

El envejecimiento es la principal causa de la artrosis de los dedos. A medida que envejecemos, nuestros cuerpos experimentan cambios naturales que pueden afectar a nuestras articulaciones. En el caso de los dedos, al ir desapareciendo el cartílago, se produce dolor y limitación en la movilidad de los dedos.

Las lesiones repetitivas o pro sobrecarga también representan una causa de la artrosis de los dedos. Las personas que realizan trabajos que implican movimientos repetitivos de las manos y los dedos, como los trabajadores de fábricas o los músicos, así como los que realizan tareas de gran carga, pueden estar en mayor riesgo de desarrollar artrosis de los dedos.

Los traumatismos en las manos también pueden ser una causa de la artrosis de los dedos. Cuando se produce una fractura a nivel de los dedos, genera una alteración en la función de la articulación adyacente, y secundariamente provoca un desgaste excesivo en el cartílago que recubre la articulación. Con el tiempo, este desgaste se traducirá en artrosis localizada en esa articulación.

Síntomas de la artrosis de los dedos

Los síntomas de la artrosis de los dedos incluyen dolor, rigidez, hinchazón y dificultad para mover los dedos. Estos síntomas pueden empeorar con el tiempo y pueden limitar la capacidad de realizar tareas diarias sencillas como escribir, abrir frascos y abotonar ropa etcétera…

El dolor en las articulaciones de los dedos es el síntoma más común de la artrosis. Este dolor puede ser constante o intermitente y puede ser más intenso después de realizar actividades que implican movimientos repetitivos de las manos y los dedos. Muy frecuentemente tiene un ritmo estacional, y varía en función de la epoca del año en que nos encontremos. La rigidez en las articulaciones de los dedos también es común en las personas con artrosis. Esta rigidez puede limitar la capacidad de realizar tareas diarias.

La deformidad y la inflamación en los dedos también es un síntoma muy recurrente. Puedes encontrar personas que no pueden colocarse anillos, o que presentan desviaciones en los dedos por la deformidad de las articulaciones. Con el tiempo, esto hace que la capacidad de movimiento de las articulaciones disminuya progresivamente.

Tratamiento de la artrosis de los dedos

El tratamiento de la artrosis de los dedos siempre comienza con un planteamiento conservador, que incluye modificación o adaptación de las actividades, fisioterapia y tratamiento médicos para controlar la inflamación y el dolor.

Es muy recomendable intentar adaptar las actividades diarias a las limitaciones funcionales que van surgiendo. Esto puede incluir sistemas para apertura de botes o latas, uso de pinzas con baja resistencia, disminuir la carga de trabajo etc…

La terapia física puede incluir hacer ejercicios suaves para los dedos, como abrir y cerrar las manos o mover los dedos hacia arriba y hacia abajo. Estos ejercicios pueden ayudar a mantener la movilidad de las articulaciones de los dedos y reducir el dolor y la rigidez. TAmbién se puede recurrir a tratamientos fisioterápicos como parafinas, contrastes de temperatura, magnetoterapia, ejercicios con manipulación, incluso, tratamientos con terapeutas ocupacionales, que recomendamos frecuentemente, que pueden incluir aplicación de vendajes funcionales, ortesis a medida para descarga y ejercicios dirigidos a la mejora funcional de forma directa.

El tratamiento farmacológico va encaminado al control sintomático, y puede incluir antiinflamatorios y tratamiento analgésicos de mayor o menor potencia en función de los síntomas.

Si todo lo anterior fracasa, y el dolor persiste en una intensidad elevada, o la deformidad es muy importante, puede ser necesario al tratamiento quirúrgico.

La cirugía se divide en dos grandes grupos (existe alguna otra alternativa, pero de uso más restringido), que son la implantación de prótesis articulares y la artrodesis articular (bloqueo de la articulación en una posición funcional de forma definitiva). La elección entre uno u otro ha de ser individualizada, y depende de la articulación afectada, de la actividad habitual del paciente, sus expectativas, el grado de deformidad y estabilidad articular etc… Ambas opciones tienen sus ventajas y desventajas, por lo que, insisto, la decisión debe ser individualizada y en consenso entre el cirujano y el paciente, debidamente informado.

Si bien, la evolución de la artrosis a nivel de los dedos, en muchas ocasiones es inevitable, sí podremos controlar sus síntomas y tratar de minimizar su desarrollo estableciendo ejercicios y medidas preventivas en la medida de lo posible. Si tienes dolor en los dedos, sensación de rigidez matutina, etc,.. no dudes en consultar y valorar todas estas medidas para tratarte.